Seguramente te haya ocurrido que, al pensar en creatividad, te venga a la mente un Dalí o artista raruno experto en las artes plásticas. Pero estas artes serían más bien el producto de una persona creativa.
“La creatividad es una capacidad cognitiva que impregna la personalidad, es una forma de ser y de pensar, una forma diferente de procesar la información y transformar la realidad”
También hay quien dice que la creatividad o se posee o no. Sí es cierto que hay personas más creativas que otras, suelen ser más curiosos, imaginativos, independientes, entusiastas…
Pero es una aptitud susceptible de ser desarrollada o inhibida.
Por tanto, no hace falta que seas un genio de la pintura o un gran filósofo para ser creativo, con la estimulación adecuada puede favorecerse, puesto que la creatividad es por encima de todo la capacidad de resolución de problemas y de innovación.
Como hemos dicho, la creatividad no es una capacidad innata, sino que se puede adquirir y desarrollar a través de diferentes estímulos, pero también los hay que la bloquean.
A lo largo de nuestra vida recibimos constantemente este tipo de factores que bloquean nuestra creatividad, ya sea en el entorno donde crecemos, nuestra familia o la propia cultura que recibamos.
Al estar tan arraigados en nosotros mismos pueden ser difíciles de eliminar pero detectarlos es el primer paso para deshacernos de ellos. Estos son:
Al igual que nuestros ojos pueden llevarnos a error al observar ciertas figuras, nuestra percepción puede verse alterada o no ser precisa y dificultarnos la percepción de relaciones entre conceptos o definición de problemas.
Estate atento y ¡activa tus sentidos ante cualquier estímulo!
El conservadurismo o la falta de disposición para utilizar enfoques nuevos limitan nuestra libertad para investigar y manipular ideas.
Nosotros somos nuestro peor enemigo y podemos llegar a ocultar nuestra creatividad sólo por miedo a equivocarnos o quedar el ridículo.
Olvídate de los prejuicios, inseguridades o rigideces por miedo a lo desconocido, sólo fomentarán una baja autoestima.
El temor a la novedad es, por desgracia, una característica común en los países desarrollados. Cambia el chip y que te de igual lo que piensen los demás.
Es algo que adquirimos desde que nacemos por lo que, aunque tratemos de luchar contra ello, será complicado paliarlo.
En la cultura de las naciones industrializadas se fomenta el valor de la eficiencia, eficacia y generación de riqueza sobre el juego, la fantasía o la reflexión.
Lo que dará lugar a falta de curiosidad, exceso de fe en la lógica, e implantación de modelos educativos, costumbres o tradiciones que limiten la fantasía.
Establece cuales son tus propios principios y síguelos sin miedo.
Los primeros años de vida son fundamentales para nuestro desarrollo.
Las personas creativas tuvieron, en general, una infancia en la que fueron libres para desarrollar sus propias potencialidades.
Ahora que puedes elegirlo, construye tu propio entorno ideal.
El contexto en el que se desarrolle nuestro trabajo también tendrá una gran repercusión.
El coste de los errores, la presión o la sobre administración serán tan perjudiciales para nuestra creatividad como la falta de estímulos o de autonomía.
Comunícate con tu entorno e informa sobre tus necesidades.
A pesar de la variedad de factores que bloquean nuestra creatividad, está en tu mano dejar que te afecten.
Tenemos a nuestro alcance numerosas herramientas que te ayudarán a acabar con ellos y dejar que las ideas fluyan.
Como hemos dicho, el entorno físico tiene una gran repercusión en la creatividad, busca un espacio donde expresarte sin límites y de diferentes formas.
Donde el orden, lo formal y la norma no sean imperativas. Encuentra un espacio del que poder apropiarte, que sea tuyo y de nadie más.
Una vez poseas este espacio, hay quien recomienda dividirlo en digital, donde situar tu ordenador, móvil y demás herramientas, y otro completamente analógico, donde sólo esté permitido el papel, tinta y pinturas.
¿Por qué dejar a un lado los avances tecnológicos y volver a la edad de piedra? La explicación es que el ordenador puede ser una excelente herramienta pero también puede ser tu peor enemigo.
Es complicado concentrarse cuando recibes estímulos como notificaciones o anuncios constantemente.
Si quieres que esto funcione, lo mejor es trabajar en un entorno relajado y rico en estímulos.
Donde el tiempo esté a tu total disposición, donde puedas inventar, aburrirte o generar la necesidad de hacer.
Hoy en día, poseemos muy poco de este tiempo sin reloj, ¡disfrútalo!
Proponte tareas que tengan cierta dificultad, el aburrimiento protege y estimula la creatividad y la productividad, pero plantearte nuevos retos hará que ejercites tu cerebro.
Solo así podrás destacar y que tu trabajo sea realmente original y único. Crea tu propia rutina obligándote a crear a diario, como decía Picasso:
“La inspiración llega trabajando”
¿Cómo prepararte para afrontar estos retos?
Vive nuevas y diferentes experiencias, lugares o viajes y observa los detalles del aquí y ahora.
Fíjate en tu alrededor, hay mucha belleza en lo pequeño, en lo cotidiano.
La vida es un buffet libre donde los estímulos están al alcance de la mano, todo suma y se adquieren nuevas habilidades y aprendizajes, no dejes que nada se te escape.
Fija unos objetivos claros y potencia el pensamiento crítico. Evalúa tus resultados siendo exigente, pero siempre prima el criterio propio sobre la opinión ajena, esta siempre será un juicio de valor.
Solo tú sabes el verdadero significado de tus ideas y el esfuerzo que conllevan, tu opinión es la más importante.
Pero al igual que quieres que respeten tus ideas, refleja esta actitud en las valoraciones ajenas.
Da un valor honesto a estas creaciones, motiva a seguir y potencia la capacidad de generar, no hay mejor consejo que una crítica constructiva.
La competición puede tener dos efectos según tu forma de ser.
A las personas retraídas las estimula y potencia su creatividad, pero ocurre todo lo contrario con las personas activas a las que generalmente bloquea.
Para evitar estos bloqueos y facilitar el trabajo en equipo te recomendamos cooperar.
¿Quieres un consejo? Rodéate de talento, de gente a la que admires y sea mejor que tú para aprender de ellos.
No dejes que tu ego te coma, sé humilde y escucha a los demás, las mejores ideas se pulen en grupo.
Para conseguir un buen feedback puedes ayudarte de las nuevas tecnologías.
Contacta con tus ídolos u otros profesionales y pídeles que valoren tu trabajo. Escucha, algún día el alumno se convertirá en maestro.
Al igual que rodearse de expertos fomenta la creatividad, tu entorno doméstico tendrá una gran repercusión.
No tengas miedo a hacer el ridículo o equivocarte. Muestra tus capacidades creativas, arriesga y si te sientes abrumado, sal fuera, date un paseo o visita a tu abuela.
Tomar distancia de lo que estabas haciendo te encenderá la bombilla cuando menos te lo esperes. Ábrete a nuevos estímulos culturales y siéntete libre de dar forma a tus ideas.
Si quieres ser original y creativo, no te dejes llevar por las tendencias, si lees lo que todo el mundo lee o ves las mismas películas que todos, obtendrás los mismos resultados.
“Busca tus propias referencias, aquellas que te apasionen, aunque no sean lo que más se lleven”
Sí, está claro que la creatividad puede estar más o menos interiorizada en tu ser, pero no saldrá sola. Si quieres tener grandes ideas, entrena, trabaja y mejora.
Nadie acierta a la primera, ni nadie se convierte en un genio de forma innata. Cree en ti mismo, valora otras opiniones y nunca, nunca dejes de trabajar.