Hoy en día, donde la satisfacción del cliente y la experiencia del usuario son fundamentales para el éxito de cualquier empresa, ha surgido una nueva disciplina llamada: Diseño de Servicios.
Y es que cuando existen dos panaderías que están situadas al lado y sirven lo mismo, el factor que hará que el cliente decida entrar en una o la otra será el servicio.
Es decir, la que le ofrezca la mejor experiencia y la atención más rápida.
Ese es uno de los principios del diseño de servicios, crear estrategias centradas en captar la atención del público, mejorando las que ya tienen para que sean fáciles, atractivas y útiles.
El Diseño de Servicios es una metodología que se centra en la creación y mejora de experiencias de usuario a lo largo de todo el proceso de interacción con un servicio.
A diferencia del diseño centrado en productos, el Diseño de Servicios aborda la totalidad de la experiencia del cliente, desde la identificación de las necesidades y expectativas hasta la entrega del servicio y lo posterior.
Empezamos con la investigación donde se recopilan datos sobre los usuarios, sus necesidades y las oportunidades de mejora.
Se analiza cómo los usuarios interactúan con un servicio desde el primer contacto hasta la conclusión, identificando puntos de contacto, emociones, expectativas y oportunidades para la mejora.
El mapa de experiencia del usuario es una herramienta fundamental en esta fase. Nos ayudan a visualizar el viaje del usuario, revelando momentos críticos, áreas de fricción y oportunidades para sorprender y deleitar. Esta representación gráfica sirve como brújula para el diseño estratégico de servicios.
Luego pasamos a la parte de ideación, donde se generan ideas creativas para abordar los problemas identificados durante la fase de investigación.
En esta fase se trabaja con equipos interdisciplinarios, compuestos por diseñadores, especialistas en experiencia del usuario, analistas de datos, expertos en marketing y representantes del cliente para abordar la complejidad de los servicios.
Este enfoque colaborativo ayuda a que haya perspectivas diversas, desafiando las convenciones y generando soluciones más innovadoras.
En la fase del prototipo, el prototipado va más allá de la creación de modelos físicos. Implica la materialización de experiencias, desde interfaces de usuario hasta interacciones en el mundo real.
Los prototipos permiten experimentar con soluciones antes de la implementación, además de ofrecer la oportunidad de probar, ajustar y refinar conceptos antes de que se arraiguen en la realidad.
En la parte de la implementación se lleva a cabo la ejecución de las soluciones diseñadas, pero esto requiere una estrategia meticulosa y una gestión hábil del cambio.
La transición de conceptos a prácticas operativas puede encontrarse con resistencia interna y externa. Por lo tanto, la comunicación efectiva, la formación adecuada y la gestión de expectativas son elementos críticos.
Finalmente, llegamos a la evaluación y mejora continua, un proceso continuo donde se recopilan datos sobre el servicio implementado y se realizan ajustes según la información obtenida del usuario. Este ciclo se repite para asegurar una mejora constante.
Como el proceso del design service es un proceso parecido al design thinking, muchas de las herramientas que podemos utilizar lo podemos encontrar en el post del design thinking, pero algunos que podemos de utilizar son los siguientes:
Para entenderlo mejor, vamos a hablar del ejemplo de Starbucks. Starbucks no solo vende café, sino que ofrece una experiencia completa.
Desde el diseño del espacio hasta el proceso de pedido personalizado, cada elemento se ha diseñado para crear una conexión emocional con los clientes.
Estas son algunas de las cosas que ha hecho para mejorar la experiencia con el cliente:
Ha creado un ambiente acogedor y distintivo en sus tiendas. El diseño del espacio, con su iluminación tenue, mobiliario cómodo y ambiente relajado, invita a los clientes a quedarse y disfrutar de su bebida. Este diseño deliberado crea una sensación de comunidad y comodidad, fomentando tanto la socialización como la productividad.
Ha llevado la personalización del pedido a un nivel superior. Los clientes pueden pedir bebidas altamente personalizadas, desde la temperatura de la leche hasta la cantidad de jarabe. Esta capacidad para adaptarse a las preferencias individuales crea una experiencia única para cada cliente y refleja el compromiso de Starbucks con la satisfacción personalizada.
Ha abordado temas de inclusión y responsabilidad social en su diseño de servicios. Desde la introducción de iniciativas para reducir el desperdicio de plástico hasta la promoción de un ambiente inclusivo en sus tiendas.
El programa de recompensas de Starbucks es un ejemplo brillante de cómo el diseño de servicios puede fomentar la lealtad del cliente. Los clientes acumulan puntos con cada compra, lo que se traduce en recompensas como bebidas gratuitas o descuentos. Este sistema no solo incentiva la repetición de negocios, sino que también refuerza una conexión emocional positiva con la marca.
En resumen, el Diseño de Servicios es una metodología que va más allá de la estética visual, que se centra en la creación de experiencias significativas y memorables.
Al adoptar este enfoque, las empresas pueden no solo satisfacer las expectativas de los clientes, sino también superarlas, estableciendo así una base sólida para el éxito a largo plazo.