Creatividad

Maximiza tu creatividad

Tiempo de lectura:
5 minutes

¿Cuántas veces te has preguntado cómo puedes potenciar tu creatividad? Seguro que, en el mundo tan complejo en el que vivimos, es algo que te cuestionas a menudo.

Para mejorar cualquier habilidad es necesario disciplina y entrenamiento, pero en la creatividad hay dos factores fundamentales: la mente y, sobre todo, la actitud.

¿Por qué unas personas son más creativas que otras? ¿Qué es lo que hace que en algunas personas las ideas surjan con tanta facilidad?

No cabe duda que te lo habrás planteado, pero la premisa principal de las personas que tienen buenas ideas es tan sencillo como que se ven a sí mismos como personas con buenas ideas.

Como todo en la vida, la actitud es lo más importante. De nada sirve tener una mente brillante, sin una buena actitud. Si actúas como una persona que tiene buenas ideas, ten por sentado que tu mente estará mucho más predispuesta. Esto no significa que con esto sea suficiente, pero desde luego, si tienes la imagen de ti de que eres una persona más creativa, estarás más cerca de tener buenas ideas que una persona que no se lo cree.

¿Cómo convertirte en una persona con buenas ideas?

Como ya hemos visto, lo primero es verse a uno mismo como tal. En segundo lugar, hay que ejercitarse. Para ello, hay una serie de ejercicios y rutinas que te serán útiles para potenciar tu creatividad.

Ranking de ideas

Para entrenar la creatividad, hay que exprimir la mente todo lo posible. Este ejercicio consiste en generar, como mínimo, cinco ideas posibles sobre un problema que te gustaría resolver.

Si todos los días apuntas cinco posibles soluciones al problema en cuestión, al cabo de un tiempo tendrás una gran cantidad de material.

La utilidad de este ejercicio es que, cuando hayan pasado los primeros días, lo más probable es que se te acaben las ideas que tenías en mente. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo, el estrés de no encontrar nuevas ideas hará que comiences a explorar nuevas hojas de ruta. En definitiva, forzar tu mente a generar nuevas ideas obligará a ejercitarte para pensar continuamente soluciones.

Modo foco: aprende a mirar

En una era de auténtica revolución tecnológica, estamos muy saturados visualmente. Esto puede disminuir nuestro potencial de ser creativos. Por eso, es fundamental ejercitar la atención plena para ver lo que ocurre alrededor.

Este ejercicio es tan sencillo como observar una situación que tengamos cerca de nosotros y estar atento durante unos 10 o 12 minutos, sin interrupciones. Probablemente, observarás cosas que hasta ahora se te habían escapado.

La rutina mata

La rutina es nuestra forma de entrar en piloto automático y acomodarnos a la realidad. Sin embargo, esto provoca que haya menos estimulación en el cerebro y, por tanto, afecte a nuestra creatividad.

Para conseguir mayor activación del cerebro, puedes probar a romper con tus hábitos más comunes, y optar por hacer otro totalmente diferente. Por ejemplo, si estás acostumbrado a ir al cine y ver películas románticas, puedes probar a ver películas de acción.

Lee mucho

Las palabras tienen un enorme potencial de influir en nuestra creatividad. Las imágenes visuales también, ya que nos encontramos en una era totalmente visual. Pero la lectura es una manera más lenta y eficaz de retener contenidos.

Cuanto más leas, mejor. Hay dos tipos de lectura relevantes:

  • Lecturas de referencia: aquellos libros que siempre llevamos con nosotros y que nunca nos cansamos de leer. Puedes anotar todo lo que te inspire de ellos.
  • Lecturas aleatorias de cualquier tipo: bien sean catálogos, revistas, artículos o libros de sobre temas variados, es una forma de acostumbrar al cerebro a un tipo de contenidos diferente.

Mi benchmarking

Tenemos acceso a artículos de investigación, informes de marketing y tendencias etc. Lecturas que sin duda son muy valiosas. ¿Alguna vez te has planteado cómo llegan a esas conclusiones las personas que escribieron esos informes?

Si creas tus propias conclusiones, descubrirás nuevas oportunidades.

Para ello, te proponemos que saques tus propias conclusiones del contenido que recibes, ¡Seguro que te sorprendes!

  • Cuando hagas un viaje, lee los periódicos locales para descubrir en qué se centran.
  • Fíjate en la publicidad que te llega al correo electrónico y saca tus propias conclusiones.
  • Ve a las redes sociales y mira qué tipo de contenido se publica en sectores diferentes, observa qué es lo que se repite y de qué hablan.

Entre los cientos de estímulos que tenemos todos los días, podemos organizarlos y encontrar patrones para detectar las oportunidades.

Banco para el cerebro

Dale rienda suelta a todo lo que llevas dentro y recopila tanta información como puedas sobre todas las cosas interesantes que veas a tu alrededor. Puedes hacerlo de dos maneras:

  • Analógica: recopila fotografías, apuntes, recortes que encuentres en casa… Este es un método que en algún momento llegará a su fin, pero que será de utilidad.
  • Digital: existen muchas plataformas y programas en los que se puede recopilar tanta información como queramos.

Independientemente del formato que decidas utilizar, lo más importante es cómo organizas la información y cómo etiquetas el contenido para que luego puedas encontrar rápido la información que necesitas.

Captura ideas

No hay día que no surjan pensamientos. Puede ser mientras te duchas, mientras vas a la compra… En cualquier momento tu cabeza puede hacer click, y merecerá la pena registrar esas ideas. Para que no desaparezcan, hay que apuntar todos esos pensamientos.

Las personas creativas valoran tanto sus pensamientos, que siempre llevan una libreta encima para anotar cualquier reflexión que surja, sea el momento del día que sea.

Para eso, te recomendamos que siempre lleves contigo una pequeña libreta. Si no, ya que siempre lo llevamos con nosotros, el móvil también es una buena opción.

Haz listas

Otra herramienta productiva para conseguir un pensamiento más flexible es hacer listas. ¿Por qué? Porque nos obliga a generar ideas de forma consciente.

Es una manera de generar más ideas a medida que forzamos nuestra perspectiva. Nos ayuda a ver más allá de lo primero que conocemos.

Las listas nos fuerzan a pensar en el problema de una forma consciente.

En definitiva, de nada sirve conocer todos estos ejercicios si luego no se llevan a cabo, ¡Hay que ponerlos en práctica! Aunque al principio cueste un poco, cuanto más te ejercites, mejores ideas tendrás.

Compartir este artículo:
Logo de la red social FacebookLogo de la red social LinkedinLogo de la red social MediumLogo de la red social X